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Página 1 de 7 La falsificación emocional.
Los medios de desinformación han contaminado la mente de la gente con imágenes de “anarquía”, “caos”, “saqueos”, “pillajes” y violencia incluyendo lapidaciones, cuyo monopolio parecía reservado hasta ahora a los musulmanes. Incluso los cooperantes sobre el terreno han sido convencidos del peligro que corren a manos de los salvajes negros acusando a las víctimas del retraso en la ayuda.
La manipulación ha llegado a niveles racistas delirantes calificando a las víctimas de saqueadores carroñeros etc.
Por ejemplo Michelle Chen constataba que: “los medios corporativos son cada vez más alarmista... masas desesperadas... turbas ... violencia… se habla incluso de cadáveres humanos que se utilizan como “barricadas " (1)
John Pilger describía como “Matt Frei, el reportero de la BBC enviado desde Washington, parecía estar hiperventilando mientras rebuznaba acerca de la “violencia” y la necesidad de “seguridad”... Frei aseguraba que “el saqueo es la única industria” y “la dignidad del pasado de Haití hace tiempo que se ha olvidado”. (2)
¿De que dignidad del pasado habla? Supongo que no se refiere a la de los esclavos negros que se rebelaron contra sus amos, derrotaron a los generales de Napoleón y los expulsaron para fundar la primera república negra de la historia.
Esta intoxicación no solo se ha producido en Estados Unidos, los medios de desinformación nacionales han seguido obedientemente las mismas consignas. Pascual Serrano, que ha tenido la loable paciencia de recopilarlos, les da un buen repaso en un reciente artículo publicado por Rebelión: "El abuso de los vocablos “saqueo” y “pillaje” es constante e ilícito en la medida en que en la mayoría de los casos los objetos que son apropiados son de uso básico y vital. Los damnificados de un terremoto que se han quedado sin vivienda, sin comida y sin agua, no roban una televisión de plasma o un aire acondicionado. Sin embargo los titulares insisten en estas palabras delictivas: “Los habitantes de Puerto Príncipe, desesperados por la falta de ayuda, se lanzan al pillaje” (El Mundo 16-1-2010), “La escalada de la violencia frena el reparto de ayuda" (El País 18-1-2009), “Caos, saqueos y rescates” (Público, 16-1-2010), “Mientras la población de Haití se lanza desesperada al pillaje, equipos españoles rescatan con vida entre los escombros a más de una docena de personas” (El Mundo 16-1-2010). Presentan al nativo entregado al pillaje frente al blanco español que lleva la salvación y la civilización. Lo afirmó una cooperante entrevistada en el informativo de Antena 3 el 16 de enero. Según dijo, les era imposible a las personas “normales” repartir nada allí, pues corrían el riesgo de ser asesinadas. De modo que en Haití están las personas normales, que son los del primer mundo que repartimos comida, y los no normales, gente depravada que te puede asesinar sólo porque quiere comer. Para rematarlo afirma que “a los haitianos les gusta mucho sacar el machete”. Qué mala educación, sacar el machete para conseguir comida. De modo que lo que hay que hacer es incautar los machetes en lugar de llevar comida, por eso fueron los marines.”
Así que la culpa de que no se distribuya la ayuda que se ha acumulado obscenamente en los almacenes del aeropuerto la tienen los haitianos. Estupendo para hacernos creer que los militares armados son necesarios para apaciguar a los indómitos indígenas.
Solo que es mentira.
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