| Santa Basura |
| Escrito por Luciano Fabbri | ||||
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Cuando el debate sobre la igualación de derechos respecto al matrimonio cobra fuerza en diferentes latitudes, logrando legislaciones favorables como en Portugal o la ciudad de México, el orden natural se hace presente en defensa del status quo. Las criaturas difieren unas de otras y pueden ser protegidas, o puestas en peligro de extinción, de diferentes maneras, como sabemos por la experiencia cotidiana.
Una de esas agresiones proviene de leyes o propuestas que, en el nombre de la lucha contra la discriminación, ataca a la esencia biológica de la diferencia entre sexos", nos alerta El Santa Padre. La fetichización de las llamadas diferencias naturales es el pilar ideológico que legitima las desigualdades entre los sexos, entre las clases y entre las razas. Así las cosas, si la voluntad divina nos hizo inferiores, debemos resignarnos ante sus designios y tener fe, que si somos obedientes borregos en la tierra, el cielo nos espera para redimirnos. La desobediencia, claro está, supone un castigo. Coherente con esta lógica perversa, el Arzobispo de la Diócesis de Granada, España, dijo días atrás que la mujer que “mata a un niño indefenso”, eufemismo católico para referirse a la interrupción de un embarazo, “da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar” de su cuerpo.
De esta forma, la violencia sexual sobre las mujeres, no es más que una consecuencia del ejercicio contranatural y desmedido de sus libertades.En el mismo sentido, Benedicto nos dice que “…la libertad no puede ser absoluta, ya que el hombre no es Dios, sino la imagen de Dios, la creación de Dios. Para un hombre, el camino a seguir no puede estar determinado por el capricho o la obstinación, si no que más bien debe corresponder a la estructura querida por el Creador". Amén. Mal que no veo, bien me lo paso. A sabiendas que la pedagogía católica es un exponente de la didáctica innovadora y creativa, El Santo Padre escogió un ejemplo revelador para demostrar a sus fieles las dimensiones de la amenaza en cuestión. Así es que apeló a comparar al llamado "matrimonio gay" con las problemáticas medioambientales que todos padecemos, fruto de la explotación capitalista y el saqueo imperialista de nuestros bienes comunes. Claro que éstos no eran los responsables en su discurso. La Iglesia Católica no denuncia a los responsables, ya que debería denunciarse así misma.
No hace falta recordar que en épocas del "descubrimiento" de América, ésta Institución no sólo ejecutó un genocidio en nombre de Dios y "el orden natural", sino que también saqueó las riquezas que hoy ostentan en la Santa Sede. En los discursos papales, los responsables son "los hombres", con las mujeres invisibilizadas implícitas, como se acostumbra en el lenguaje sexista. Si alertados de este mecanismo patriarcal en la lingüística, nos quedáramos con esa afirmación, haciendo referencia a los varones, en tanto género masculino, la afirmación papal tendría algo de cierto. Digamos que aún cuando muchísimos varones padecemos las inclemencias climáticas fruto de la explotación salvaje de nuestros recursos, las mujeres, por ser las más pobres entre los pobres, son quienes se encuentran en maor medida, expuestas a las consecuencias de este modelo de explotación. A esto deberíamos añadir, que entre los poderosos que poseen los medios de producción, la abrumadora mayoría son varones. |
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Transcripción de la presentación que dio Ignacio Martín-Baró en el Simposio sobre las consecuencias psicológicas del terrorismo político, en Berkeley, California, el 17 enero de 1989. Se analiza bajo tres dimensiones, el terrorismo político en Centroamérica en los años 80 con un marco que sigue siendo vigente para comprender los procesos actuales de represión y terror. Traducción: Ignacio Dobles. Más... |