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Página 1 de 2 Esta última semana ha Ocupado un lugar especial, muy intenso, en lo que son ya decenas de años de lucha de muchos universitarios y universitarias contra el estrangulamiento económico, la presión ideológica-política-empresarial para cambiar planes de estudio, la censura y el ataque oficial ante la labor critica de los medios de comunicación universitarios, la intimidación a esfuerzos comprometidos de acción comunitaria, de protección ambiental, etc. El día 12 de abril, con el pretexto de perseguir a un guarda de la universidad acusado de haber sido descubierto in fraganti en un soborno de aproximadamente 40 dólares en los alrededores de la universidad( que fue puesto en libertad, dicho sea de paso, por un juez el día siguiente ante la carencia de pruebas) agentes del Organismo de Investigación Judicial, OIJ; armados y con actitud agresiva, irrumpieron en el campus universitario, causando la indignación aireada y el rechazo de estudiantes, profesores y administrativos.
Para ingresar, violentaron las áreas verdes de la Universidad, ya que el guarda de una de las casetillas de entrada les había negado el acceso porque no tenían autorización de los jerarcas universitarios. Para completar esta parte del cuadro informativo, es menester dejar claro que las acciones policiales dentro del campo siempre han sido coordinadas con las autoridades universitarias. Ni siquiera en tiempos de gran convulsión social, como las mismas jornadas del TLC, ni en tiempos de tensiones centroamericanas, se vieron agentes policiales armados ocupando el campus.
Una vez detenido el sujeto, con esta acción, lejos de coordinar la salida del campus, lo que hizo el OIJ y la fuerza pública fue congregar a más agentes policiales: se calcula que unos 60 en total, armados, con chalecos antibalas, etc. Pronto, ante las protestas de universitarios, lo que hubo fue violencia policial:golpes a granel, varios heridos y cinco detenidos que fueron llevaron a un puesto policial cercano, que fue pronto rodeado por manifestantes exigiendo la liberación de sus compañeros, encabezados por la rectora de la institución, la historiadora Dra. Yamileth González. Pronto se efectuaron bloqueos de calle y otras expresiones de protesta. El Presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho, por mencionar un ejemplo, perdió tres dientes en la gresca.
Esta evidente violación de la autonomía universitaria, que constituyo, además, un atropello a la historia y tradiciones del país, se enmarco, desde el inicio, en una virulenta campaña contra la Universidad de Costa Rica, reforzada por la mayoría de los medios de comunicación, como ha ocurrido en tantos lugares contra las universidades públicas, tildando agresivamente a universitarios como “delincuentes” y exigiendo “mano dura”. No ayudaron, tampoco, las declaraciones del mismo día del Jefe de la OIJ y del Fiscal General de la Republica, quienes, respaldando la acción, y con amplia cobertura mediática, eran de repente los que sentaban cátedra acerca de la autonomía universitaria. Siguió un despliegue de autoritarismo represivo en los medios, en internet. De repente, lo que se le ha recetado durante años en el país a los migrantes nicaragüenses, a los sindicatos, o a los campesinos se dirigía agresivamente contra los universitarios. He aquí una muestra de la manipulación mediática: el Diario La Nación, principal instrumento periodístico del poder financiero, titulaba el día después de los hechos: “Corte plena respalda actuación del OIJ”. Resulta, por declaraciones del Presidente de dicha Corte, que esto era falso. La Corte Plena del Poder judicial, cuando se reunió para valorar los hechos, no dio apoyo alguno a esta actuación y más bien, producto de la movilización universitaria, acordó efectuar una inspección judicial de lo ocurrido. La culpa de la mala información la tuvo, dicen, una gacetilla de prensa del poder judicial.
La respuesta de la comunidad universitaria, de su Federación de Estudiantes, de su sindicato, y de sus autoridades universitarias, sin embargo, ha sido digna, firme y muy organizada, exigiendo la destitución del Director del OIJ y la investigación de los hechos acaecidos. El Consejo Universitario declaró el día 12 de abril “día de la autonomía universitaria”, y el día 15, en medio de esta avalancha de ataques y ajustes de cuentas con la Universidad de Costa Rica, Institución Benemérita de la Patria, más de diez mil universitarios se movilizaron hacia los edificios del poder judicial en protesta. Hubo un intento, el día anterior, de desmovilizar esta acción, presentándose sorpresivamente en la universidad el presidente de las Corte plena, el director de la OIJ y los presidentes de las diversas salas del poder judicial, reuniéndose con la rectora. Pero la medida se mantuvo, y el día 15 se efectuó esta digna, combativa, marcha pacifica en defensa de la autonomía universitaria, con participación de las autoridades e integrantes de las otras tres universidades públicas del país.
El día 12 de abril, el Colectivo Costarricense de Psicología de la Liberación hizo público el siguiente comunicado: Pronunciamiento del Colectivo Costarricense de Psicología de la Liberación sobre los hechos acecidos en la Universidad de Costa Rica el 12 de abril El Colectivo Costarricense de Psicología de la Liberación condena, de la manera más rotunda, la provocación e intimidación llevada a cabo ayer por un grupo numeroso de oficiales armados del Organismo de Investigaciones Judiciales, con apoyo de la fuerza pública, en la Ciudad Universitaria “Rodrigo Facio”.
Se trata de un acontecimiento grave, sin precedentes en nuestro país, en que han sido golpeados y detenidos integrantes de la comunidad universitaria, que reaccionaron con indignación, pero de forma pacífica, ante tan inusitado atropello.
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